La cirrosis hepática es la etapa final y más grave de muchas enfermedades hepáticas crónicas. Se define como la formación de cicatrices (fibrosis) y nódulos regenerativos anormales en el hígado, un proceso que sustituye el tejido hepático funcional por tejido cicatricial. Esta cicatrización altera la estructura normal del hígado, impidiendo que realice sus funciones vitales, como desintoxicar la sangre, producir proteínas y sintetizar bilis. La cirrosis es irreversible y conduce a la insuficiencia hepática.
1. Causas Principales de la Cirrosis
Aunque la cirrosis puede ser causada por múltiples factores, las tres causas principales en el mundo occidental son:
- Enfermedad Hepática Alcohólica (EHA): El consumo excesivo y prolongado de alcohol es la causa más común.
- Hepatitis Crónica: Especialmente la Hepatitis B y C no tratadas, que causan inflamación crónica y daño celular continuo.
- Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico (EHNA) / Esteatohepatitis No Alcohólica (EHNA): Esta se relaciona con la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico. Es una causa creciente debido a los hábitos dietéticos modernos.
Otras causas incluyen enfermedades autoinmunes (hepatitis autoinmune), trastornos genéticos (hemocromatosis, enfermedad de Wilson) y enfermedades de las vías biliares (cirrosis biliar primaria).
2. Síntomas de un Hígado Dañado (Fase Descompensada)
La cirrosis evoluciona en dos fases:
- Cirrosis Compensada: La persona puede vivir durante años sin síntomas graves, ya que el hígado aún funciona lo suficientemente bien.
- Cirrosis Descompensada: El hígado está tan dañado que ya no puede funcionar correctamente, y aparecen síntomas severos de insuficiencia hepática y hipertensión portal.
Los síntomas de alarma de un hígado dañado descompensado incluyen:
| Síntoma | Descripción | Mecanismo del Daño Hepático |
| Ictericia 🟡 | Tonalidad amarillenta en la piel y el blanco de los ojos. | El hígado no puede procesar y eliminar la bilirrubina, que se acumula en la sangre. |
| Ascitis | Acumulación de líquido en la cavidad abdominal, causando hinchazón y malestar. | Causada por la hipertensión portal (aumento de presión en la vena porta) y la baja producción de albúmina (una proteína plasmática) por el hígado dañado. |
| Encefalopatía Hepática | Deterioro de la función cerebral que provoca confusión, olvidos, cambios en el estado de ánimo, somnolencia, o dificultad para concentrarse. | El hígado no puede eliminar las toxinas (principalmente el amonio) de la sangre, las cuales llegan al cerebro. |
| Hemorragias | Tendencia a la formación de hematomas (moretones) y sangrado prolongado de heridas. | El hígado no produce suficientes factores de coagulación. |
| Varices Esofágicas | Dilatación de las venas en el esófago (y a veces el estómago) debido a la hipertensión portal, con alto riesgo de ruptura y hemorragia digestiva (una emergencia médica). | |
| Síntomas Generales | Fatiga crónica, pérdida de peso inexplicable, náuseas y pérdida de apetito. |
3. Diagnóstico y Manejo
El diagnóstico se realiza mediante pruebas de función hepática (niveles de enzimas y albúmina), pruebas de imagen (ecografía, resonancia magnética) y, ocasionalmente, una biopsia hepática.
El manejo se centra en:
- Detener el Daño: Eliminar la causa subyacente (ej. abstinencia total de alcohol, tratamiento antiviral para Hepatitis B/C).
- Manejar Complicaciones: Usar diuréticos para la ascitis, medicamentos para la encefalopatía hepática y técnicas para prevenir o tratar el sangrado por varices.
- Trasplante Hepático: Es la única opción curativa para la insuficiencia hepática terminal.



