El rascado es un comportamiento instintivo y esencial para el gato. No lo hace para molestarte, sino por tres razones fundamentales:
- Mantenimiento de garras: Para deshacerse de las capas viejas de uñas, afilando las garras nuevas.
- Ejercicio y estiramiento: Para estirar los músculos de su cuerpo, patas y espalda.
- Marcaje territorial: Las almohadillas de sus patas tienen glándulas odoríferas que dejan su olor. Además, las marcas visuales de rascado son un mensaje para otros gatos.
1. Cómo elegir el rascador adecuado: la clave del éxito
Si tu gato sigue usando el sofá, es probable que el rascador que compraste no satisfaga sus necesidades biológicas.
| Criterio | Características ideales | Por qué es importante |
| Altura/Longitud | Mínimo de 60 cm para rascadores verticales. | Permite que el gato se estire por completo de forma vertical, que es su postura natural de rascado. |
| Estabilidad | Base ancha y pesada que no se tambalee. | Si el rascador se mueve o se cae mientras lo usa, tu gato lo evitará por considerarlo peligroso. |
| Material | Cuerda de sisal (el material más popular), cartón corrugado o madera blanda. | Debe tener una textura que le permita al gato ‘enganchar’ sus uñas y arrancar las capas viejas. |
| Orientación | Ofrece rascadores verticales (para estirar) y horizontales (para el suelo). | Los gatos tienen preferencias. Debes ofrecer ambas opciones para ver cuál prefiere tu mascota. |
2. Enseñarle a usar el rascador: adiestramiento en positivo
Comprar el rascador perfecto no es suficiente; debes motivar a tu gato a usarlo.
- Ubicación, ubicación, ubicación: Coloca el rascador en un lugar visible y cerca de donde tu gato duerme, come o, ¡sí!, donde ya ha arañado el mueble. Los gatos rascan como una forma de bienvenida cuando se despiertan.
- Atracción con feromonas: Frota catnip (hierba gatera) sobre el rascador para hacerlo más atractivo. Si tu gato no reacciona al catnip, puedes usar juguetes o plumas para jugar con él cerca del rascador.
- Refuerzo positivo: Cada vez que veas a tu gato usar el rascador, prémialo de inmediato con una golosina, una caricia o juego. Esto crea una asociación positiva.
- La técnica del «No» indirecto: Nunca castigues a tu gato por arañar un mueble. Si lo atrapas, interrumpe el comportamiento (haz un ruido fuerte y corto) y llévalo inmediatamente al rascador para que continúe la acción allí, y luego prémialo.
3. Protege tus muebles (y rascadores)
Mientras el gato aprende, necesitas proteger tus bienes y hacer que el rascador sea la opción más deseable.
- Haz el sofá desagradable: Usa productos de doble cara adhesiva (cinta pegajosa) o aerosoles repelentes de cítricos (que los gatos detestan) en las zonas donde rasca. La sensación pegajosa o el olor desagradable lo desalentará.
- Evita regañar: Si regañas a tu gato, él solo aprenderá a arañar cuando no estés, pero no dejará el comportamiento. Céntrate en hacer que el rascador sea la opción más positiva.
Recuerda que los gatos necesitan rascar. Tu tarea como dueño es proporcionar la herramienta correcta y guiarlo para que la use. Con la elección adecuada y un poco de paciencia, tu sofá y tu gato pueden coexistir en paz.




