Josué Gutiérrez, Defensor del Pueblo, solicitó la destitución de los malos elementos dentro de la Policía Nacional del Perú (PNP), el Ministerio Público, el Poder Judicial y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Durante su intervención, Gutiérrez destacó la importancia de fortalecer estas instituciones para mejorar la seguridad y garantizar los derechos de los ciudadanos, al tiempo que se mostró en desacuerdo con medidas como la pena de muerte o la reducción de la edad de responsabilidad penal a los 16 años.
El Defensor del Pueblo señaló que el combate a la delincuencia debe centrarse en mejorar las instituciones y no en adoptar propuestas populistas que no abordan las causas estructurales del problema.
“La Defensoría del Pueblo seguirá cumpliendo con su labor constitucional de supervisión y defensa de los derechos fundamentales de todos los peruanos”, afirmó.
Asimismo, hizo un llamado a los poderes del Estado, instituciones y sociedad civil a trabajar de manera coordinada para construir un país donde se garantice la paz, el respeto a los derechos humanos y el acceso a una vida digna para todos.
Gutiérrez enfatizó que la solución a la inseguridad requiere un enfoque integral que fortalezca la justicia y la transparencia.
En su discurso, también expresó su rechazo a iniciativas que puedan vulnerar los derechos fundamentales, recordando que medidas como la pena de muerte han sido cuestionadas por su eficacia en otros contextos.
Por su parte, el presidente del Congreso, Eduardo Salhuana, consideró necesario una reorganización de estas instituciones.
“No tiene que ver solo con el ministerio del Interior, esto tiene que ver con la sucesión de afectación continuada de la propia Policía Nacional. Su deterioro institucional, el mal manejo. No se coloca a los generales más destacados donde corresponde, hay mucho favoritismo e influencia política. Todo eso genera que la Policía tenga vehículos destartalados, comisarias en malas condiciones. Se impone una reorganización de la Policía”, dijo.