El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció su intención de visitar Chile próximamente para profundizar la cooperación bilateral en materia de seguridad, luego de un encuentro con el presidente electo chileno, José Antonio Kast, celebrado en San Salvador.
El interés principal reside en adaptar el modelo penitenciario salvadoreño y las políticas de seguridad que transformaron a este país, antiguamente uno de los más peligrosos del mundo, en la nación más segura del continente, según Bukele.
La visita aún no tiene fecha definida y no se ha confirmado si ocurrirá durante la investidura presidencial programada para el 11 de marzo, informó el propio Bukele en declaraciones recogidas por la agencia EFE.
Durante la reunión, cuyo eje fue el intercambio de estrategias para combatir la violencia y el crimen organizado, Bukele recordó la situación vivida años atrás en El Salvador, cuando el 80 % del territorio estaba dominado por pandillas, situación que consideró similar al riesgo al que se enfrenta hoy Chile.
“No se podía comerciar sin permiso de ellos, ni moverse de un lado a otro. Todos los negocios pagaban extorsión y las pandillas decidían quién podía vivir o morir”, sostuvo el presidente salvadoreño durante su intervención, según el citado medio.
En el mismo contexto, Bukele alertó sobre el peligro de minimizar el problema delictivo en sus primeras etapas y recomendó acciones firmes para evitar su expansión. “Cuando el problema empieza, muchos minimizan la gravedad. Eso nos pasó a nosotros: al principio se pensaba que las pandillas solo eran jóvenes desordenados. El cáncer creció hasta tomar el control del país”, enfatizó. A su juicio, parte de la recuperación de la seguridad se debió a “medidas excepcionales”, las cuales llevaron, según sus propias palabras, de “seis millones de salvadoreños presos y tres millones de exiliados” a “seis millones de personas libres”.
Bukele agregó: “Lo digo como advertencia sobre lo que puede pasar en un país que deja crecer los fenómenos criminales bajo el auspicio de supuestos derechos humanos que solo protegen a los delincuentes”.
Kast, quien asumirá la presidencia de Chile tras imponerse con más del 58 % de los votos en las elecciones de diciembre, agradeció la hospitalidad de su par salvadoreño y reconoció el impacto de las políticas públicas adoptadas en El Salvador.
El presidente electo describió la situación chilena como una etapa de pérdida de esperanza ante el avance del crimen organizado, afectando sobre todo a los sectores más vulnerables. “Cuando uno no interviene a tiempo, las personas más vulnerables son las que pagan las consecuencias”, afirmó Kast al medio EFE.
Kast manifestó particular interés en el modelo penitenciario salvadoreño y destacó sus mecanismos de reinserción social. Señaló que, si bien la atención mediática está centrada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), existe un sistema para quienes han cometido un solo delito: “Por cada día de trabajo, los reclusos pueden reducir dos días de condena”. Subrayó, eso sí, que “las condiciones entre ambos países son distintas”, aunque valoró la posibilidad de adaptar experiencias exitosas a la realidad chilena, como recoge EFE.
Durante su estancia en la capital salvadoreña, Kast y su equipo observaron los logros en gestión de residuos, programas de reinserción social y el cambio en la mentalidad ciudadana. Al respecto, resaltó la limpieza de San Salvador y la nueva conciencia cívica: “Hoy, la ciudad completa empieza a emerger de una manera distinta. Las personas entienden que su trabajo beneficia a sus familias, no a la delincuencia”.
Ambos mandatarios coincidieron en la importancia de reforzar los lazos bilaterales, extendiendo la cooperación a áreas como tecnología minera, educación y agricultura, además de la seguridad y la reforma penitenciaria. Kast invitó a Bukele a Chile y definió a los salvadoreños como “un faro para quienes enfrentan el avance del crimen organizado”.
Bukele reiteró la disposición de su gobierno para compartir su experiencia y resaltó la urgencia de actuar con determinación ante el crecimiento de organizaciones criminales. Kast, por su parte, agradeció el respaldo recibido, que incluyó reuniones con otros presidentes de América Latina y el Caribe, durante una gira que lo llevó a Panamá, República Dominicana y encuentros con líderes como Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil y Daniel Noboa de Ecuador.




