Las autoridades del Líbano cooperaron con las de Australia para abortar un atentado contra un avión que cubría la ruta entre Sidney y Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), que fue planeado por cuatro hermanos libaneses, informó el ministro de Interior del país árabe, Nuhad Machnuk.

Las fuerzas de seguridad libanesas facilitaron información sobre el plan para atentar contra el avión, que iba a ser ejecutado por un terrorista suicida libanés identificado como Amer Khayat y procedente del norte del país de los cedros, detalló Machnuk en una rueda de prensa.

Cuatro sujetos, todos hermanos, están acusados de haber preparado el ataque fallido el pasado mes de julio.

Todos tienen doble nacionalidad australiana-libanesa. Khaled Khayat, de 49 años, y Mahmoud Khayat, de 32, están arrestados en Australia. Amer Khayat está detenido en el Líbano y el cuarto, Tarek Khayat, es miembro de Estado Islámico y vive en la ciudad siria de Raqqa.

Machnuk sostuvo que Tarek había viajado a Raqqa, donde se había unido al Estado Islámico, y desde entonces las autoridades libanesas lo monitoreaban.

El titular de Interior dijo que Tarek sería el que inculcó las ideas extremistas del Estado Islámico a sus hermanos y, posteriormente, todos planearon el atentado.

Las autoridades de Líbano aseguran que el atacante planeaba destruir el avión con bombas escondidas en muñecas Barbie y en máquinas trituradoras de carne.

Los componentes de la bomba fueron enviados por el Estado Islámico vía carga marítima a los sospechosos en Australia.

Según Machnuk, la bomba debía explotar “20 minutos después del despliegue del avión”, a bordo del cual viajaban 400 pasajeros, entre ellos, 120 libaneses.

Los investigadores australianos informaron que el plan fue abortado antes de que el artefacto pasara por los controles de seguridad del aeropuerto debido a su “peso excesivo”.

El ministro libanés agregó que Amer sería el responsable de detonar la bomba en pleno vuelo en lo que hubiese sido un ataque suicida.

“La operación fue desmantelada por el sobrepeso” en el equipaje de mano de Amer Khayat al momento de chequearse en el mostrador de la línea aérea que viajaba desde el Aeropuerto Internacional de Sidney, según dijo el ministro.

Se cree que el avión de pasajeros donde ocurriría la explosión pertenece a la línea aérea emiratí Etihad Airways, que terminó viajando sin incidentes desde la ciudad australiana el pasado 15 de julio.

Según la Policía Federal Australiana se trata de uno de los “más sofisticados planes nunca antes intentado sobre suelo australiano”.

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