Aunque el Princeton-Plainsboro parece un hospital funcional y masivo en Nueva Jersey, la realidad es muy distinta. Excepto por algunas tomas exteriores grabadas en la Universidad de Princeton, el interior del hospital existía exclusivamente en los escenarios de los Fox Studios en Century City, Los Ángeles.
1. El truco de los cristales y los reflejos
Si algo define el ala de diagnóstico es la abundancia de paredes de cristal. Esto no fue una decisión estética azarosa, sino una necesidad de producción.
- Profundidad visual: Los cristales permitían grabar a través de las habitaciones, dando la sensación de que el hospital era mucho más grande de lo que realmente era.
- El reto de los reflejos: Para evitar que las cámaras, las luces o el equipo técnico se reflejaran en el vidrio, los paneles estaban montados sobre rieles que permitían inclinarlos ligeramente. Además, se utilizaban filtros polarizadores en los lentes para «borrar» al equipo del reflejo en tiempo real.
2. La pizarra blanca: El objeto más sagrado
La famosa pizarra donde House anotaba los síntomas era el centro neurálgico del set.
- Escritura real: Los términos médicos escritos no eran garabatos al azar. Un consultor médico escribía los diagnósticos reales para que, en los primeros planos, todo fuera científicamente correcto.
- El «Fantasma» de la pizarra: Debido a que grababan múltiples tomas, borrar y reescribir la pizarra era un problema de continuidad. A menudo se usaban varias pizarras idénticas para diferentes momentos de la escena.
3. Habitaciones «flotantes» y techos inexistentes
Como la mayoría de los sets de televisión, el ala de diagnóstico no tenía techos reales.
- Iluminación cenital: Lo que veíamos como paneles de luces de hospital eran en realidad estructuras de iluminación de estudio colgadas de una rejilla metálica (grid). Esto permitía mover las luces para eliminar sombras en los rostros de los actores sin importar hacia dónde caminaran.
- Paredes móviles: Para lograr esos famosos planos secuencia donde la cámara sigue a House y Wilson por los pasillos, las paredes del set eran «comodines» (wild walls) que se desplazaban para dejar pasar a los operadores de cámara.
Tabla: Realidad vs. Ficción del Set
| Elemento del Set | En Pantalla | En la Realidad (Detrás de cámaras) |
| Ubicación | Nueva Jersey. | Los Ángeles, California (Estudios Fox). |
| Fachada | Hospital Universitario. | Centro de Estudiantes de la Univ. de Princeton. |
| Oficina de House | Espacio privado e íntimo. | Un set rodeado de cables, monitores y 50 técnicos. |
| Pasillos | Laberinto infinito. | Un circuito circular diseñado para parecer eterno. |
4. El laboratorio de «juguete»
El laboratorio donde el equipo analizaba la sangre y hacía las biopsias parece estar lleno de tecnología de punta.
- Equipos reales, funciones falsas: Muchas de las máquinas de RM o microscopios electrónicos eran equipos médicos reales donados o alquilados que estaban fuera de servicio o eran modelos de exhibición.
- Líquidos de colores: Los fluidos en los tubos de ensayo rara vez eran biológicos; se utilizaban mezclas de tintes y gelatinas para que resaltaran bajo la luz fluorescente del set.
La oficina que todos quisimos visitar
El set de Dr. House fue diseñado para ser un personaje más: frío, transparente y lleno de capas, tal como Gregory House. Saber que esos pasillos eran un laberinto de madera y cristal en un estudio de Hollywood no le quita mérito; al contrario, resalta el trabajo de los diseñadores de producción que lograron hacernos creer, durante ocho años, que el Princeton-Plainsboro era el centro médico más avanzado del mundo.


