La Contraloría General de la República detectó una serie de deficiencias en el sistema de alcantarillado de Sedapal luego del desborde de aguas residuales que afectó a tres sectores de Villa El Salvador el pasado 16 de agosto.
Según el informe de control difundido por ATV, Sedapal llevaba nueve meses sin realizar mantenimiento preventivo a las redes secundarias de alcantarillado. El contrato destinado a estas labores culminó en diciembre de 2025 y no fue renovado durante los meses siguientes.
La inspección también evidenció problemas en la infraestructura. Se encontraron buzones deteriorados, estructuras oxidadas y concreto afectado, además de puntos de la red que operaban al 75 % de su capacidad máxima, situación que incrementaría el riesgo de nuevos desbordes.
La inspección también evidenció que Sedapal no tenía establecido un procedimiento específico para responder ante una emergencia de estas características. La entidad tampoco había definido un cronograma de acciones que permitiera atender el incidente de manera oportuna.
La capacidad operativa disponible en la zona sur también fue una de las deficiencias advertidas. Como parte de las medidas previstas frente al fenómeno El Niño 2026-2027, Sedapal debía disponer de seis hidrojets para enfrentar posibles emergencias.
Sin embargo, en Villa El Salvador únicamente dos de los cinco equipos propios estaban habilitados para ser utilizados. Los tres restantes se encontraban en talleres o sujetos a trámites administrativos que impedían su disponibilidad.
La emergencia generó el ingreso de aguas residuales a varios inmuebles, ocasionando daños y afectando las pertenencias de los vecinos.
La presencia de este tipo de aguas supone, además, un peligro sanitario, debido a que puede contener microorganismos capaces de provocar infecciones y otras enfermedades.
Tras identificar estas deficiencias, la Contraloría estableció un plazo de cinco días hábiles para que Sedapal comunique las acciones que implementará con el objetivo de subsanar las observaciones detectadas.




