Por Clemente Baena Soares / Brasil y Perú, una alianza que mira al futuro

Por Clemente Baena Soares

Celebrar la Independencia de Brasil es también una oportunidad para mirar nuestra historia y, sobre todo, para pensar en el futuro. Han transcurrido 204 años desde aquel momento en que Brasil inició su vida independiente, en paralelo a la profunda transformación que experimentaba América Latina. Desde entonces, el escenario internacional ha cambiado muchas veces, pero hay algo que permanece intacto: la hermandad entre Brasil y el Perú.

Nuestros países han construido una relación que trasciende coyunturas políticas y diferencias ideológicas. Es una relación entre Estados, sustentada en intereses comunes, diálogo, pragmatismo y una convicción compartida sobre la importancia de una América del Sur soberana, integrada y capaz de defender sus propios intereses en un mundo cada vez más complejo.

Hoy asistimos a una nueva transformación del orden internacional. Las reglas y las instituciones multilaterales que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial enfrentan dificultades y, al mismo tiempo, cobran fuerza las pretensiones unilaterales y las aspiraciones de establecer esferas exclusivas de influencia.

Ante este escenario, Brasil considera fundamental trabajar por una multipolaridad que fortalezca el multilateralismo, sin zonas de influencia exclusivas y con mayor capacidad de cooperación entre las naciones. Para nuestro país, ese esfuerzo comienza por una atención prioritaria a nuestro entorno inmediato: América del Sur. Y dentro de esa visión, el Perú ocupa un lugar especialmente importante.

La cooperación bilateral tiene hoy desafíos concretos y urgentes. Uno de ellos es la respuesta frente a los efectos del fenómeno El Niño y de los eventos climáticos extremos. Las sequías, los incendios forestales y las inundaciones no conocen fronteras. La Amazonía, patrimonio compartido y espacio vital para nuestros pueblos, nos exige respuestas conjuntas, solidarias y oportunas.

Por ello, Brasil y el Perú continuarán profundizando su cooperación ambiental. El próximo 10 de septiembre, nuestro grupo de trabajo bilateral para la cooperación fronteriza en temas ambientales volverá a reunirse, colocando la prevención frente a El Niño entre sus prioridades. Es una muestra de que la integración no debe limitarse a los grandes discursos: debe traducirse en acciones concretas que protejan a nuestras poblaciones y nuestro patrimonio natural.

La agenda ambiental está estrechamente vinculada con otro desafío fundamental: la seguridad. El crimen organizado transnacional ha ampliado sus actividades hacia la minería ilegal, la tala ilegal, los delitos ambientales y otras formas de economía ilícita que afectan especialmente a las zonas fronterizas.

El Perú es un socio estratégico de Brasil frente a estas amenazas. Nuestros organismos policiales han desarrollado mecanismos de coordinación, intercambio de inteligencia y tecnología, capacitación y cooperación operativa. Los resultados están a la vista. La Operación Amazonía, realizada en agosto por la Policía Nacional del Perú y las Fuerzas Armadas, con apoyo de la Policía Federal brasileña, permitió destruir cerca de 12 toneladas de drogas y ocasionó un perjuicio estimado en más de un millón de dólares a las organizaciones criminales.

La integración también tiene una dimensión física que no podemos ignorar. Los ríos amazónicos constituyen una conexión natural entre nuestros países y la Carretera Interoceánica ha acercado nuestras regiones interiores, vinculando nuestras economías y nuestros océanos. Para Brasil, representa una mirada directa hacia el Pacífico; para el Perú, una conexión estratégica con el Atlántico.

En el ámbito comercial también existen motivos para mirar el futuro con optimismo. Entre enero y julio de este año, el intercambio bilateral de bienes creció casi 30 % respecto del mismo período de 2025. Es un avance significativo, aunque todavía estamos lejos de aprovechar todo el potencial de nuestras economías, especialmente en beneficio de las regiones fronterizas.

Por ello, Brasil considera de especial importancia que el Perú avance hacia la ratificación del Acuerdo de Profundización Económico Comercial, firmado en 2016. Su entrada en vigor constituiría un nuevo hito, al fortalecer la protección de las inversiones y ampliar las oportunidades en el comercio de servicios.

Pero nuestra relación no se mide solamente en cifras comerciales. El año pasado celebramos cinco décadas de cooperación científica y tecnológica, durante las cuales se han desarrollado más de 150 acciones, con la participación de más de 40 instituciones y más de mil expertos brasileños y peruanos.

La cooperación en la red peruana de bancos de leche humana, la gestión de los recursos hídricos amazónicos y la capacitación para prever sequías e inundaciones son ejemplos concretos de una relación que pone el conocimiento al servicio de las personas.

Y hay una fecha que nos invita a mirar todavía más lejos: en 2027 Brasil y el Perú cumplirán 200 años de relaciones diplomáticas.

Queremos que este bicentenario sea mucho más que una ceremonia protocolar. Será una oportunidad para que nuestras sociedades conozcan mejor todo aquello que hemos construido juntos y para dar un nuevo impulso a nuestra Alianza Estratégica. Exposiciones, encuentros académicos, espectáculos culturales, publicaciones y actividades deportivas formarán parte de una celebración que queremos compartir con nuestros pueblos.

Dos siglos de relaciones diplomáticas no se construyen únicamente desde las cancillerías. Se construyen también desde las universidades, las empresas, las instituciones, las comunidades, la cultura y, sobre todo, desde los vínculos humanos.

Llegaremos al bicentenario con muchas razones para sentirnos orgullosos. Brasil y el Perú han demostrado que una relación estratégica puede mantenerse firme más allá de las coyunturas. En tiempos de incertidumbre internacional, sabemos que podemos contar con el Perú. Y queremos decirle al Perú, con la misma claridad, que puede contar con Brasil.

Nuestra cooperación y nuestra amistad tienen raíces profundas. Durante doscientos años han acompañado nuestros desafíos comunes y seguirán creciendo mientras sepamos otorgar a esta alianza la atención que merece. Pueden contar con nuestra cooperación incondicional y nuestra amistad inquebrantable.

Brasil y el Perú no son solamente vecinos. Son dos países que comparten una geografía, una historia y una vocación de futuro.

(*) Embajador de Brasil en el Perú. Extracto de su discurso Por la Fiesta Nacional

MÁS LEÍDAS DE LA SEMANA

TENDENCIA

TikTok: Guía para hacer directos (LIVE) de venta de productos

En el ecosistema de TikTok de 2026, los algoritmos...

La nueva vida empieza con la nieve, el borsch y un turno de trabajo

A los 22 años, podrían dejarlo todo y mudarse...

Por Dennis Falvy / ¿Se viene la caída en picada del Bitcoin? 

Por Dennis Falvy Alasdair Macleod señala que bitcoin, se promocionó...

Facebook Ads: Guía para crear Audiencias Personalizadas

En el marketing digital, es mucho más sencillo (y...

ChatGPT: Cómo asegurar que la IA cumpla con normativas de protección de datos

La rápida adopción de la inteligencia artificial generativa ha...

Piel con hiperpigmentación post-acné (PIH): la vitamina c y el protector solar con color

La Hiperpigmentación Post-Acné (PIH) se manifiesta como manchas marrones...

Arabia Saudita consolida su pacto de defensa regional con Turquía y Pakistán

Turquía, Pakistán y Arabia Saudita celebraron el lunes en...
spot_img

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Categorías Populares

spot_imgspot_img