Durante una reciente sesión del Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro aseguró que las tarifas de energía eléctrica en Colombia deberían reducirse, especialmente en un contexto en el que los embalses del país se encuentran en niveles altos.
Según lo expuesto por el mandatario, el hecho de que los precios no disminuyan pese a la disponibilidad hídrica evidencia, en sus palabras, “irresponsabilidad y codicia”.
Petro sostuvo que existen intereses que estarían influyendo en el mantenimiento de tarifas elevadas y afirmó que los colombianos están pagando “hasta diez veces más” por el servicio de energía.
“Eso es una estafa”, señaló durante su intervención. El jefe de Estado indicó que el esquema actual de precios no refleja los costos reales de generación, especialmente en el caso de la energía producida en embalses.
En ese sentido, cuestionó que las tarifas sigan siendo altas aun cuando las condiciones climáticas y de almacenamiento de agua permitirían, según el mandatario, una generación más económica.
En el mismo espacio, el presidente propuso impulsar una iniciativa legislativa orientada a modificar la forma en que se calcula el precio de la energía eléctrica.
De acuerdo con lo expresado, la propuesta buscaría desvincular el valor de la energía generada en embalses y en granjas solares del costo del gas, con el objetivo de reducir las tarifas que pagan los usuarios finales.
Petro explicó que la energía hídrica y la solar son, en su concepto, más baratas de producir y no deberían estar atadas al precio del gas, al que calificó como más costoso.
Bajo esa lógica, insistió en que la estructura tarifaria actual no responde a los principios de eficiencia ni a la realidad de la matriz energética del país.
Durante su intervención, el mandatario también hizo un llamado al empresariado rural y urbano, así como al campesinado y a la pequeña industria, para que sustituyan calderas que funcionan con carbón, gas o diésel por sistemas basados en energía solar.
Según afirmó, este cambio permitiría avanzar hacia una reducción de costos energéticos y una mayor adopción de fuentes limpias.
En la mesa de Concertación participaron el Gobierno Nacional, el sector sindical y el empresariado.
Finalmente, el presidente reiteró que Colombia debe avanzar hacia un modelo energético basado en energías limpias y cuestionó el estado de la iniciativa denominada “Colombia Solar”, al señalar la necesidad de acelerar y fortalecer este tipo de proyectos como parte de la estrategia para abaratar el costo de la energía en el país.




