El actor estadounidense Charlie Sheen ha vuelto a generar controversia al revelar un secreto guardado por décadas sobre una de las películas de béisbol más queridas de la historia: «Major League» (conocida en Latinoamérica como Grandes Ligas). Sheen admitió que utilizó sustancias para mejorar el rendimiento con el fin de interpretar adecuadamente a su personaje, el lanzador Ricky «Wild Thing» Vaughn.
Esteroides para alcanzar la velocidad de un profesional
En una reciente entrevista, el actor explicó que su decisión de consumir esteroides no fue por una cuestión estética de culturismo, sino por una necesidad técnica deportiva. Para que la película fuera creíble, Sheen quería que sus lanzamientos tuvieran la potencia de un jugador real de las Grandes Ligas (MLB).
«Fue la única vez que usé esteroides. Los tomé durante unas seis u ocho semanas. Mi recta pasó de 79 a 85 millas por hora», confesó Sheen. Según el actor, el cambio en su capacidad física fue evidente, pero también lo fueron los efectos secundarios, mencionando que se volvió mucho más irritable de lo normal durante el rodaje.
El precio de la autenticidad en el cine
Sheen, quien siempre ha sido un apasionado del béisbol, sentía una gran presión por no parecer un aficionado en la pantalla. La película, estrenada originalmente en 1989, exigía que su personaje fuera un cerrador intimidante con una velocidad eléctrica.
El uso de estas sustancias le permitió desarrollar la fuerza necesaria en el brazo para lanzar con una mecánica profesional, algo que, según él, no hubiera logrado solo con entrenamiento convencional en el corto tiempo de preproducción.
Un legado marcado por la polémica
La revelación de Charlie Sheen añade una capa de complejidad al legado de «Major League», un filme que se ha convertido en una pieza de culto tanto para los fanáticos del cine como para los amantes del béisbol.
A pesar de la confesión, el personaje de Ricky Vaughn sigue siendo un ícono cultural, recordado por su corte de pelo mohicano, sus anteojos de calavera y su entrada al montículo al ritmo de «Wild Thing». Sin embargo, esta admisión reabre el debate sobre hasta dónde deben llegar los actores para lograr el «realismo» en sus interpretaciones físicas.
¿Qué pasó con Charlie Sheen después?
Tras el éxito de la cinta, la carrera de Sheen estuvo marcada por altibajos, éxitos televisivos masivos como Two and a Half Men y constantes luchas públicas contra las adicciones. Esta confesión sobre los esteroides se suma a su larga lista de revelaciones personales que han mantenido al actor bajo el foco de la opinión pública durante más de 30 años.




