Durante las últimas dos semanas, la expectativa creció en torno a la Fuerza Aérea del Perú (FAP) y la supuesta selección del F-16 Block 70 como su nuevo caza de combate para renovar su antigua flota.
Diversos medios especializados dieron por hecho el acuerdo, aunque no existe aún una decisión oficial sobre la adquisición de esta aeronave, ni por parte del Gobierno peruano ni del Ministerio de Defensa.
La versión fue desmentida por el teniente general en retiro Alfonso Artadi, excomandante general y actual miembro del Consejo Consultivo de la FAP, quien precisó que la elección definitiva entre los modelos Gripen, F-16 y Rafale sigue en evaluación.
Según reportes de Expreso y portales especializados como Pucará Defensa, fuentes cercanas al proceso aseguraron que la FAP habría optado por el F-16 Block 70, una de las variantes más avanzadas de la región.
Estas informaciones apuntaban a un acuerdo por hasta 24 aeronaves con un presupuesto cercano a los 7.000 millones de dólares, respaldado por un Decreto Supremo que autoriza una primera operación de endeudamiento interno por 2.000 millones de dólares mediante bonos soberanos.
El paquete inicial incluiría diez F-16C monoplaza y dos F-16D biplaza, motores, sistemas de guerra electrónica, misiles de última generación y un completo paquete logístico.
Expreso detalló que la selección de este modelo representaría un salto tecnológico para el Perú, superando las capacidades de los cazas operados por países vecinos como Chile y Argentina. El Block 70 destaca por su radar AESA AN/APG-83, cabina digital avanzada y enlace de datos Link 16, lo que, según expertos consultados por el diario, garantizaría superioridad en la región y una vida útil superior a 12.000 horas.
Pese a los trascendidos, Alfonso Artadi descartó de manera tajante que se haya tomado una decisión final. En entrevista con Edición Especial, el excomandante general precisó: “No, no, no. Es falso. Aún no hay decisión”.
Artadi explicó que las tres opciones de sistema de armas —F-16, Rafale y Gripen— continúan compitiendo en un proceso formal de evaluación. “No es correcto afirmar que la Fuerza Aérea del Perú ya haya elegido el avión”, subrayó, aclarando que la selección involucra un estudio técnico, legal y operativo riguroso en cumplimiento del manual de adquisiciones de la Agencia de Compras del Ministerio de Defensa.
Artadi enfatizó que la decisión estratégica corresponde al Consejo de Defensa Nacional, presidido por el jefe de Estado, quien debe emitir la orientación política y geopolítica necesaria para avanzar con la compra.
“La Fuerza Aérea solo propone al más alto nivel, pero no puede tomar la decisión”, explicó en diálogo con el periodista Diego. El teniente general aclaró que el proceso se ha desarrollado a lo largo de más de una década y que la recomendación técnica incluye las tres aeronaves en competencia, sin preferencia explícita.
La modernización de la FAP no solo implica la compra de aviones. Como detalló Expreso, el presupuesto inicial de 3.420 millones de dólares para 12 aviones representa apenas una parte del costo total, pues la operación completa demandaría el doble al considerar infraestructura, radares y sistemas complementarios.
Artadi explicó que la defensa aérea incluye radares, misiles tierra-aire y otros componentes, y que la adquisición de 24 aeronaves responde a un sustento operativo y táctico: “No es un capricho, sino una necesidad para cumplir misiones con patrullas y asegurar la operatividad ante mantenimientos”.
El excomandante remarcó que el número de horas de vuelo y el mantenimiento son factores críticos. “En el pasado, muchas veces los aviones han volado menos horas de las recomendadas por falta de presupuesto para repuestos y combustible”, afirmó. El entrenamiento óptimo, según estándares de la OTAN, exige entre 180 y 220 horas de vuelo anuales por piloto, cifra que la FAP no ha logrado alcanzar de manera sostenida en los últimos años.




