Durante décadas, la escena de Mary Ingalls perdiendo la vista ha sido uno de los momentos más desgarradores de la televisión. Tanto en la serie como en los libros de Laura Ingalls Wilder, el diagnóstico fue tajante: fiebre escarlatina. Sin embargo, en 2013, un equipo de investigadores médicos analizó los síntomas reales descritos en las memorias de la autora y llegó a una conclusión sorprendente: la ciencia moderna dice que Mary nunca quedó ciega por la escarlatina.
¿Qué le ocurrió realmente a la hermana de Laura y por qué se ocultó el verdadero diagnóstico durante más de un siglo?
El diagnóstico clásico: La fiebre escarlatina
En el siglo XIX, la fiebre escarlatina (causada por la bacteria Streptococcus pyogenes) era el terror de los padres. Provocaba fiebres altas y un sarpullido rojo intenso. No obstante, existe un problema médico con este relato: la escarlatina rara vez, o casi nunca, causa ceguera permanente.
- La inconsistencia médica: La escarlatina puede causar complicaciones en los riñones o fiebre reumática, pero no ataca el nervio óptico de la manera en que se describió en la historia de los Ingalls.
- El relato de Laura: En sus escritos, Laura menciona que Mary sufrió una «enfermedad cerebral» acompañada de parálisis facial temporal antes de quedar ciega. Estos síntomas no encajan con la escarlatina común.
La nueva teoría: Meningoencefalitis viral
Un estudio publicado en la revista Pediatrics por la doctora Beth Tarini, de la Universidad de Michigan, propone un culpable mucho más probable: meningoencefalitis viral.
- La inflamación del nervio óptico: Esta enfermedad causa una inflamación severa en el cerebro y en los tejidos que lo rodean. Esta presión puede dañar de forma irreversible el nervio óptico, provocando una ceguera súbita o progresiva.
- La parálisis facial: La meningoencefalitis explica perfectamente la debilidad en un lado del rostro que Laura describió en sus borradores originales (Pioneer Girl), algo que la escarlatina no provoca.
- El vector del insecto: En aquella época, los brotes de meningoencefalitis eran comunes y a menudo se confundían con otras fiebres debido a la falta de herramientas de diagnóstico.
¿Por qué Laura Ingalls «mintió» en sus libros?
Si el diagnóstico real no fue fiebre escarlatina, ¿por qué Laura decidió usarlo en su obra maestra? Los historiadores sugieren dos razones principales:
- Simplificación literaria: En 1930, cuando Laura escribió los libros, la fiebre escarlatina era una enfermedad que todo el mundo entendía y temía. Explicar una «meningoencefalitis» era demasiado complejo para una novela infantil.
- El estigma de la época: En el siglo XIX, los términos médicos relacionados con el cerebro o los nervios a veces se asociaban con enfermedades mentales o debilidad genética. La escarlatina era vista como una «tragedia externa» más aceptable socialmente.
El impacto en la serie de Michael Landon
Cuando Michael Landon adaptó la historia para la NBC, mantuvo la fiebre escarlatina porque ya era parte del canon cultural de los libros. El episodio «I’ll Be Your Eyes» (Seré tus ojos) consolidó este diagnóstico en la mente de millones de espectadores, convirtiendo un error médico histórico en una verdad absoluta para la cultura pop.
Un legado de resiliencia
Más allá del diagnóstico médico, la historia de Mary Ingalls sigue siendo un símbolo de superación. A pesar de los diagnósticos erróneos de la época, la Mary real asistió al Colegio para Ciegos de Iowa, aprendió Braille y se convirtió en una mujer independiente y culta, demostrando que, independientemente del nombre de la enfermedad, su espíritu era inquebrantable.



