Por César Coloma Porcari / La gran Arabia en las Tradiciones de don Ricardo Palma

Por: César Coloma Porcari

Las relaciones entre el Perú y el reino de Arabia Saudita son muy estrechas y amistosas. Hay que tener en cuenta que Arabia Saudita es el centro de la cultura islámica, porque allí se encuentran las ciudades santas de la Meca y Medina.

Hemos investigado lo que nuestro célebre tradicionista, don Ricardo Palma, escribió sobre la gran Arabia, en base a documentos y publicaciones que había leido. La información la tomamos de sus “Tradiciones Peruanas Completas” (Madrid, Aguilar S. A. de Ediciones, 1968), e indicamos las páginas en donde se encuentra ésta.

En su tradición titulada “Hernando de Soto” (página 10), Palma transcribe un verso del Corán: “En lo creado hay cosas más fuertes las unas que las otras. / Las montañas. / El fierro, que las allana. / El fuego, que funde el fierro. / El agua, que apaga el fuego. / La nube, que absorbe el agua. / El viento, que arrastra la nube. / El hombre, que desafía al viento. / La embriaguez, que aturde al hombre. / El sueño, que disipa la embriaguez. / La ambición, que quita el sueño. / La muerte, que mata la ambición. / (Mahoma, El Korán)” (sic).

Asimismo, en su tradición “Las poetisas anónimas” (página 262), transcribe un poema de “Amarilis”, que dice: “Déte el cielo favores; las dos Arabias, bálsamos y olores; (…) el Rojo Mar, purísimos corales (…)”. Y en “El mejor amigo…un perro” (página 859), trata sobre un personaje que no se sabía qué nacionalidad tenía “y no faltaba quien lo creyese árabe”; y en “No se pega a la mujer” (página 1019) cuenta de un militar, que, por celos, golpeó a su señora, y Sucre, el héroe venezolano, le dijo “Y usted sargento, vaya arrestado por un mes, y sepa que un proverbio árabe dice que ‘a la mujer no se le pega ni con una flor’”.

Además, en la tradición “Un libro condenado” (página 323), se ocupa de un escritor que publicó un libro de genealogía que no fue del agrado de los mencionados en él.  Y “Los satirizados pusieron el grito en el sétimo Cielo de Mahoma, y aún hubo quien pretendiera encomendar el desagravio a fornido negro caporal de hacienda, el cual, armado de gruesa tranca de algarrobo, se comprometió a dejarla caer a plomo sobre las costillas del insolente autor, y seguir menudeando los garrotazos hasta verlo molido y como para las andas de la caridad”.

También, don Ricardo Palma, en su tradición “El capitán Zapata” (página 150) se ocupa de un español, minero en el Perú, que, dice, viajó a Argelia y llegó a ser Visir, con el nombre de “Sig-Al-Emir”. Cuenta que éste había hecho una fortuna en el Perú, la cual trasladó a Argel. Además, el imaginario personaje “alcanzó a conquistarse el cariño del Sultán, quien lo elevó al rango de Visir”. Este personaje debe ser una creación literaria de nuestro gran tradicionista.

Además, en su tradición “La conspiración de la saya y manto” (página 165), menciona a las “huríes de Mahoma”. Y en “El príncipe del Líbano” (páginas 635-636) se refiere a un embaucador que se hacía pasar como un príncipe árabe y engañó a muchos, diciendo además que no era musulmán sino católico. Los franciscanos lo alojaron en un ambiente especial y lujoso de su convento limeño. Pero con el tiempo, la verdad salió a luz, e intervino el mismo virrey Amat, quien lo hizo detener “y fue conducido al Callao el falso príncipe del Líbano y embarcado para España bajo partida de registro”.  También, en “Recuerdos de España” (páginas 1331-1334) se refiere a los magníficos edificios construidos por los árabes en la península Ibérica, que él visitó y describe detalladamente.

El maestro Palma también recoge el refrán “andar de Ceca en Meca”, que significa ir de un lado al otro, muy ajetreado, representando la Ceca lo material, y la Meca, lo espiritual. En “Niñería de Niño” (página 119), un personaje dice “Porque estoy cansado de andar de Ceca en Meca”. Y en “El alcalde de Paucarcolla” (página 273) trata sobre otro personaje, contando que “Lo probable es que don Angel anduviera fugitivo y de Ceca en Meca hasta llegar a Tucumán o Buenos Aires, o que se refugiaría en el Brasil o Paraguay, pues nadie volvió, en Puno, a tener noticia de él”.

Por último, en “Traslado a Judas”, una tradición muy apreciada, festiva e irreverente, al tratar sobre ese personaje, cuenta que “Anduvo Judas la Ceca y la Meca y la Tortoleca”, viajando por el mundo y haciendo de las suyas.

Como el lector lo ha podido comprobar, don Ricardo Palma, el más notable escritor peruano del siglo XIX, hace algunas referencias, en sus Tradiciones, a la histórica y rica Arabia.

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Cultura y Desarrollo

MÁS LEÍDAS DE LA SEMANA

Cómo tener dos cuentas de WhatsApp en el mismo teléfono sin apps de terceros

Durante años, separar la vida laboral de la personal...

Hipoglucemia: El bajón de azúcar. Señales de alarma y protocolo de emergencia para evitar un coma

Cuando el Cerebro se Queda sin Combustible La hipoglucemia ocurre...

El jefe de la ONU pide una «coordinación global» sobre los riesgos de la IA

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió...

Fibromialgia: Entendiendo el dolor crónico. Diagnóstico y terapias

Cuando el dolor no tiene explicación: Guía para comprender...

TENDENCIA

spot_img

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Categorías Populares

spot_imgspot_img